Maldonado crece sin pensar
I. Crecer como prueba moral
El crecimiento poblacional de Maldonado 1 (Uruguay), donde se encuentra Punta del Este, se presenta como una confirmación: la gente viene porque afuera las cosas no funcionan 2. Los medios destacan historias individuales, destacando casos de familias que eligen tranquilidad, personas que escapan del caos en Argentina y las convierten en una explicación general.
Son relatos correctos, incluso honestos. Pero no explican nada.
No se habla de mercado de suelo, de empleo, de renta, de servicios, de planificación. El fenómeno colectivo se reduce a decisiones personales. El crecimiento se vuelve prueba moral, no problema analítico.
La ciudad crece, luego el modelo es bueno. No hace falta preguntar más.
II. “Hay que cuidar Maldonado”
“La ciudad que más crece del Uruguay. Hay que cuidarla. Ya no hay que hacer más publicidad para que la gente no venga.”2 La frase es reveladora. El crecimiento se gestiona como una actitud, no como una política.
Se habla de cuidado, no de capacidad de la municipalidad o del estado. De límite simbólico, no de infraestructura.
Como si el problema fuera la visibilidad y no la red eléctrica, el agua, el saneamiento, la movilidad, el suelo. Como si bastara con dejar de invitar para que el sistema no se sature.
Cuidar, en este discurso, es no preguntar demasiado.
III. El apagón
Y entonces ocurre el apagón3.
Los cortes de energía no son accidentes aislados. Es un síntoma material de un crecimiento que no fue acompañado por una estructura institucional y un presupuesto. Pero el relato dominante lo trata como anécdota: algo que pasa, algo que se arregla, algo que no debe empañar la buena noticia.
El apagón interrumpe por un momento la narrativa. Muestra que crecer sin planificación es acumular fragilidad. Que el éxito celebrado puede convertirse rápidamente en saturación.
Pero la pregunta dura —¿estamos preparados para este crecimiento?— vuelve a ser evitada.
IV. El refugio imaginario
“Hay europeos comprando propiedades en Maldonado previendo los problemas políticos y económicos que enfrentaran.”2
La frase tranquiliza. El mundo se desordena, Maldonado aparece como refugio. El mercado inmobiliario se convierte en diagnóstico geopolítico. Un puñado de operaciones confirma, otra vez, la excepcionalidad.
No se dice:
- cuántos son,
- qué tipo de compras hacen,
- qué impacto tienen en el precio del suelo,
- si generan empleo o solo renta,
- si refuerzan un modelo especulativo.
Trump funciona aca tambien como comodín narrativo, donde el caos externo explica todo, y así no hace falta mirar las estructuras internas.
Cierre: la ternura del relato
Hay algo profundamente tierno en todo esto.
La insistencia en ejemplos individuales, en decisiones personales, en refugios simbólicos, revela una necesidad afectiva: creer que el crecimiento confirma una virtud, no que plantea un desafío.
El relato no busca entender. Busca reasegurar.
Pero las ciudades no se sostienen con autoestima. Se sostienen con planificación, infraestructura, política pública y conflicto asumido. Crecer sin entender no es crecer: es posponer la pregunta.
Y Maldonado, hoy, parece preferir la comodidad del relato antes que la incomodidad del análisis.
Crece. Pero todavía no se piensa.
Referencias
-
INE-Uruguay. Maldonado: perfil departamental (12NOV2025) https://www.gub.uy/instituto-nacional-estadistica/comunicacion/noticias/maldonado-perfil-departamental ↩
-
En Perspectiva. Entrevista al sociologo Daniel Cajarville (22ENE2026) https://www.youtube.com/watch?v=udNyDAbl8Og ↩ ↩2 ↩3
-
“UTE colapsó en verano” (25ENE2026) https://correopuntadeleste.com/ute-colapso-en-verano-diputado-echeverria-pide-respuestas-y-solicita-una-reunion-urgente-con-la-presidenta-del-ente/ ↩